El Reino Perdido

Siglo presente,
mundo venidero

Parte 1

Siglos de sufrimiento

Si Dios es bueno, ¿por qué existe maldad y sufrimiento en el mundo? Siendo creyente, ¿te lo preguntaron alguna vez? El mundo está roto y todos lo sabemos, pero ¿Dios hace algo al respecto?

La Biblia dice que sí. Dios el Padre, viendo las consecuencias del pecado de Adán y Eva, entregó a Cristo en rescate (Jn 3:16), y el Espíritu Santo hace el trabajo en el corazón de las personas (Jn 16:8). La Trinidad completa se involucró en la misión de restaurar al mundo a lo que debió ser.

Pero… ¿no está algo lento el proceso? Dos mil años después, y viendo el estado del mundo hoy día, uno a veces se pregunta… ¿dónde está la promesa de su venida? (2 Pe 3:3-4).

Jesús, cuando hablaba, operaba bajo la cosmovisión de que la historia de la humanidad se divide en dos etapas o Eras. Por eso dijo:

Incluso si alguien habla en contra del Hijo del hombre, podrá serle perdonado; pero el que hable en contra del Espíritu Santo, no será perdonado
ni en este mundo ni en el venidero
. (Mt 12:32)

Notemos que él no lo explicó; simplemente lo dijo. Si el mundo espera una nueva Era, ¿por qué Jesús no se tomó el trabajo de explicarlo? Es porque la gente de su tiempo compartía su misma creencia.

Es como si fuera algo que sus oyentes ya sabían y no había necesidad de introducir. Los apóstoles entendían perfectamente de qué hablaba y lo compartían. Pablo, por ejemplo, pensaba sobre el siglo presente en términos negativos:

Jesucristo, que ha entregado su vida por nuestros pecados y nos ha liberado de
esta era infestada de maldad
, conforme a lo dispuesto por Dios nuestro Padre (Ga 1:4, BLP)

¿Cuándo, entonces, comienza "el mundo venidero"? ¿Y qué cambios trae asociados?

Para saberlo, solo hace falta mirar un poco más atentamente.

Cielo nuevo y tierra nueva

El comienzo de la nueva Era está marcado por una invasión a nuestro mundo. Podría incluso decirse que es una "invasión extraterrestre", pero que en lugar de seres con intenciones hostiles, el "elemento invasor" es una construcción espiritual (templo) que Dios envía para su propia habitación y la nuestra en compañía.

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una novia ataviada para su marido (Ap 21:2)

Esta invasión no es otra cosa que la ceremonia de matrimonio entre el Dios Creador y su creación, luego de una larga espera y mucha agua bajo el puente.

Pero finalmente todo está listo para que Dios habite presencialmente, con su pueblo, en perfecto estado:

Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, y será su Dios. (Ap 21:3)

Es aquí donde lo pasajero e inestable da paso por fin a lo eterno e imperecedero (Hb 12:26-28). Estos son los cielos nuevos y tierra nueva que esperamos, donde mora la justicia (2 Pe 3:13).

En el mundo venidero, las cosas serán como debieron ser siempre, sin más sufrimiento ni dolor, porque es un mundo restaurado. La creación y las personas podrán libremente servir y alabar a Dios por toda la eternidad, porque nada inmundo será hallado allí (Ap 21:27).

A aquello que viene, solo hay que esperarlo

La Biblia llama "venidero" a la nueva Era por dos razones. Por un lado, el tiempo es un factor. Es un mundo que está en el futuro y lo esperamos. Por otro, porque ese mundo se mueve y viene hacia nosotros, a habitar en nuestro espacio físico. Lo eterno se fusiona con lo terrenal, dotando de nuevo propósito y significado a toda la creación.

Pero, ¿lo notaste? La nueva Jerusalén, la ciudad que esperaba Abraham (Hb 11:10), desciende del cielo. El creyente resucitado no asciende ni sube a ella.

Suponiendo que hoy morimos y estamos en el cielo, en la presencia de Dios, ¿por qué necesitaríamos resucitar en nuestro cuerpo físico primero, para luego volver a subir a Su presencia nuevamente? ¿No parece como si estuviera faltando algo?

Si entre ambas Eras no hubiera nada más, ¿no significa entonces que el Siglo Presente simplemente da paso al Mundo Venidero, así sin más? Dicho de otra forma, ¿dónde entran el resto de los eventos como la Segunda Venida de Cristo, o el arrebatamiento, o la resurrección? ¿Cuándo heredarán Abraham y los mansos la tierra (Sal 37:11; Mt 5:5)?

La respuesta no es sencilla, pero tampoco es un misterio sin resolver. La Biblia habla en detalle de lo que sucede entre este siglo presente y el mundo venidero. Y esa Era intermedia, o El Reino Perdido, es mucho más importante de lo que la mayoría imagina.